Sé flexible. Cambia tu mente

Sé flexible. Cambia tu mente

Vivimos en una era en que los cambios se producen a una velocidad vertiginosa. Con la tecnología actual es difícil saber que ocurrirá mañana. En época de nuestros abuelos esto era mucho más lento y podías adaptarte poco a poco, pero ahora te conviertes en una analfabeto tecnológico en un abrir y cerrar de ojos.

Hace tan solo 25 años te enterabas de las cotizaciones de bolsa al día siguiente leyendo el Expansión y ahora lo tienes en tiempo real ¿Cómo se podían tomar decisiones de inversión con ese retraso en la información? Pues se hacía, porque las circunstancias eran distintas y se invertía “de otra forma”.

Un tal Alvin Tofler habla de “choque con el futuro” para describir la destructiva desorientación que inducimos a los individuos al exponerles a demasiados cambios en un corto período de tiempo. Según él: “el cambio se está abalanzando sobre nuestras cabezas y la mayoría de la gente está poco preparada para hacer frente a esto”. Pues que sepas que el póker puede ayudar a sobrellevar los cambios constantes de nuestro mundo actual.

En una mano de póker, cada carta que se muestra en el centro de la mesa puede provocar una revolución. Tu mano tenía un 10 % de ganar y pasa a un 95 %. O al revés. Se completa tu proyecto de color y eres el rey del mambo, pero la siguiente carta se dobla (hay dos 8 o dos Js en la mesa), se abre la posibilidad de full y tienes que jugar con cuidado. Si no estás atento y preparado para esos cambios serás un jugador perdedor. En la vida o los negocios también.

¿Te acuerdas de los niveles de pensamiento? Si estás en el primer nivel sólo te fijarás en que tienes color, pero no serás capaz de ver que hay una posibilidad de full. Este tipo de manos te van a costar mucho dinero ya que, como comenté en su día, la fuerza de tu mano es relativa. No importa la mano con la que empiezas, si no con la que acabas.

Los traders saben que no pueden enamorarse de un valor porque la situación cambia constantemente. Inditex puede parecer una gran compra a las 9:45 y una venta obvia a las 9:46 si las condiciones del mercado cambian. Tu habilidad para deshacer la inversión cuando las cosas empiezan a ir mal es lo que te proporcionará tiempo y recursos para dedicarlo a otras inversiones.

Estás en una mesa jugando cómodo. Ya conoces a los jugadores y te has adaptado bien. Se levanta un jugador, se sienta otro de los que yo denomino “incómodo” y además está a tu izquierda. Tiene posición sobre ti. Si no cambias tu forma de jugar, te van a pelar. En una mesa de cash puedes levantarte y buscar otra mejor, pero en un torneo…ajo y agua. Cambia, cambia, cambia.

En una mesa de cash en el Caesar’s Palace estuve más de una hora intentando pelar a un jugador de esos incómodos. Como te puedes imaginar, me costó un buen dinero darme cuenta de que me tenía que ir de esa mesa. Me levanté, me fui al Bellagio, me puse en lista de espera y esa noche me fui a la cama con números verdes. No pasa nada si pierdes algo de dinero mientras te aseguras de que debes salir de ese charco. Lo importante es conocer tus limitaciones y rectificar. Hay muchos pececillos en el mar. Y picarán.

Inviertes 100.000 € en un proyecto antes de darte cuenta de que no va a funcionar. Tienes que poner 20.000 más y estás casi seguro de que no funcionará ¿Los pondrías? Algún colega te dirá “¿Qué más dan 20.000 después de haber puesto 100.000?”

Olvídate de los 100.000. Tienes que poner 20.000 € en un proyecto que sabes que no funcionará ¿Los pondrías? Si le cuentas así la historia a tu colega de antes se partiría de risa en tu cara. Te dirá que ni loco los pongas. Si a esta decisión le añades el hecho de que ya has invertido 100.000 €, él piensa que sí deberías invertir los 20.000. A esto se le llama escalada de compromiso y es poco saludable tanto para una empresa como para un jugador de póker

¡¡Cuántas veces he escuchado a jugadores (incluido yo) decir que estaba comprometido con el bote!! Sabemos que hemos perdido la mano, pero igualamos la última apuesta murmurando: “Ya que he llegado hasta aquí, qué más da poner 100 € más”. Estos 100 € o esos 20.000, son euros que puedes dedicar a futuras inversiones.

Es fácil retirarte si ves la mano desde fuera, objetivamente, cuando la situación cambia y las emociones no están involucradas. Lo difícil es ver que la situación está cambiando cuando estás en medio de la decisión. Es duro admitir cuando estás en un error, pero aquellos que lo hacen ganan más a menudo, se ganan el respeto de sus compañeros, y les será más fácil vivir con ellos mismos.

El otro día me reparten AA en última posición. Un jugador había subido, otro iguala y yo resubo. Pagan los dos. En el flop sale 9-10-K. Pasan y apuesto porque sigo teniendo la pareja más alta y porque es lo que hay que hacer en estos casos. El primer jugador me resube y el otro se tira. Estoy muerto. Con JQ tiene escalera, con K10 ó K9 dobles y con 99, 10-10 ó KK un trío como una casa. Tiré mis cartas boca arriba y enseñó 99.

No es normal enseñar mis AA, pero ya veremos que la imagen en la mesa es importante. Este movimiento lo hice muy conscientemente para ganarme el respeto del resto de jugadores. Y así fue. Es difícil tirarse de esa mano en el flop, das imagen de jugador sólido y te puedes hinchar a hacer faroles, como así hice, claro.

“El arte de la vida consiste en readaptarnos permanentemente a nuestro entorno”. Okakura Kakuzo esto último, el resto Perico.