En el póker se da una situación que todos los jugadores conocemos bien porque nos ha ocurrido muchas veces. Lo denominamos “estar on tilt”, como las máquinas de bolas. Acabas de perder un bote inmenso, has perdido 3 manos seguidas cuando ibas por delante o pierdes una mano y un bocas además, se cachondea. Es el momento ideal para dejarlo por hoy o simplemente levantarte a dar una vuelta y meditar sobre la fugacidad de la vida.
¿Qué solemos hacer? Lo contrario. Encelarnos e ir a por el bocas con la sangre hirviendo y sin pensar fría y claramente. El resultado es que juegas mal y te conviertes en un cajero automático para toda la mesa. Te aseguro que para un jugador de póker regalar la pasta no es nada agradable. Como se suele decir, una retirada a tiempo es una victoria.
Si todas las veces que tenía que haberme levantado de la mesa “tildado” lo hubiera hecho, ahora estaría nadando en billetes como el tío Gilito. Cuanto más novato eres, peor lo haces, claro. Pero con los años vas conociéndote y la experiencia juega a tu favor. No siempre puedes hacerlo, porque si te vas un rato en mitad de un torneo, te pierdes manos y, por lo tanto, pierdes oportunidades y puntos. No es bueno tomar decisiones cabreado.
Con el cansancio ocurre lo mismo. Cuando veo en las noticias que los presidentes de la UE han llegado a un acuerdo a las 5 de la mañana después de 20 horas de reunión, pienso que son una panda de gilieso. Si estás tan cansado, al final firmas lo que te pongan delante para poder irte a dormir. Esta firma va a afectar a millones de personas y les da igual. Y encima salen a la rueda de prensa demacrados y todo orgullosos de lo que han hecho (el idiota, claro).
Jugar cansado no es bueno. Las sesiones maratonianas suelen acabar mal. Tómate tus descansos cada par de horas, deja que la mente piense en otras cosas que no sean odds, estadísticas, tamaños de botes y todo eso. Pégate un paseo para estirar, porque llevas un buen rato sentado, haz algún ejercicio… Bueno, haz eso que sabes que debes hacer: despejarse.
Si estás triste o hambriento estamos en una situación similar. No es el momento de tomar decisiones o de abordar reuniones importantes. Es preferible PARAR y tomarte un tiempo para comer o para encontrar algo que te levante el ánimo. En el caso del póker a veces es bueno dejarlo unos días, estudiar, ver videos, analizar tu juego con el Poker Tracker (base de datos que guarda tus manos on line y te permite desmenuzarlas después), pulir tus habilidades, acudir a un seminario, etc.
Trabajar duro cuando estás en un mal momento mental a menudo destroza relaciones debido a tu falta de paciencia, modales o buen juicio. El peor momento para ir a una reunión importante de ventas, de inversión, etc., es después de algún suceso que provoque que tu confianza esté por los suelos. Si estás frustrado, irritado, enojado, afectado, las odds “dicen” que puedes hacerte daño a ti mismo y a tu empresa si continúas trabajando.
El otro día un compañero perdió una bolsa con el móvil, las llaves de la empresa y, lo que es más importante, ¡¡¡el tabaco!!! Se ha tirado tres días con este tema en la cabeza y no estaba para nada más. Y lo que queda. Llamando y visitando a la policía, anulando los accesos al banco, mirando en Google el itinerario del móvil o recorriendo el camino hecho con la moto. Hubiese sido preferible que se tomara libres estos tres días y dedicarse por entero a este asunto. Seguramente habrá cometido errores en el trabajo que tendrá que corregir cuando se le pase el calentón. Así que, mejor parar.
Si eres un tipo ultra competitivo, tu voluntad de ganar puede convertirse en una desventaja. En vez de intentar recuperar lo perdido cuando estás quemado, convierte este revés en una ventaja recapitulando e intentándolo más duro la próxima vez. Lo perdido lo puedes recuperar mañana o la semana que viene, no tiene que ser inmediatamente. Además, no hace falta intentar sacarle la pasta al que te peló o te cabreó. Si fulano te ha birlado 1.000 € y mañana a mengano le sacas 1.500 €, date por satisfecho porque en el global has ganado. Piensa en el largo plazo. Tu objetivo es ganar en general, no ganar a fulano. El dinero de mengano vale lo mismo que el de fulano.
Del alcohol no merece la pena ni hablar. Supongo que tendrás claro que con cuatro copas no puedes jugar, ir a una reunión de negocios o tomar decisiones que afecten a tu empresa o a tu vida.
¿Qué hacer para evitar cometer el mismo error dos veces?
– Entender que ha pasado desde tu punto de vista.
– Entender que ha pasado desde el punto de vista del cliente.
– Entender que ha pasado desde el punto de vista de la competencia.
– Haz una lista de todas las lecciones aprendidas.
– Crea una estrategia para manejar la misma situación la próxima vez.
En resumen: Trabaja duro cuando estás en tu mejor momento. Estudia duro cuando no.
“El mejor luchador nunca está enojado”. Lao Tzu esto último, el resto Perico.

